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Al Amor de mi Vida

  • Cuando deje de ser yo, para convertirme en lo que creía que era mejor para ti?

Muchas veces me consigo pensando en lo que hubiera sido yo, si me hubiese mantenido fiel a mí.

Claramente nunca lo sabré, el pasado ya no está, y conforme a ello, lo importante es el asumir las decisiones que tomamos.

Pasé de ser una persona autentica a mi extraña y rara manera, para convertirme en una ideal para lo que debía ser una pareja.

En ese momento fue cuando perdí mi rumbo, contigo.

No, en ese entonces no solía pensar claramente desde el alma, solo vivía para hacerte feliz, para darte lo que según mi criterio, o lo estipulado por la sociedad, era lo que debía ser una pareja ideal. Solo tenía en mente el ser, tal cual un príncipe que provee y provee a su pareja para que este lo más feliz posible.

Triste realidad, nunca podemos hacer felices a los demás,

la felicidad es algo innato de cada ser humano,

y solo se encuentra dentro de sí mismo. Es algo tan profundo que no puede ser obtenida desde el exterior.

La felicidad que te proveía, era esa felicidad que yo anhelaba tanto, te entregue tantas cosas, tantos mimos, cariños, gustos y antojos, que ahora que lo pienso en frío, es lo que me hubiese gustado recibir de mi; levantarme tarde de la cama, el ver una película un viernes en la noche, el comer un trozo de pizza un domingo en la mañana, esos son detalles que me encantan compartir, compartir conmigo.

Recientemente he escuchado mucho el decir que el amor es reciproco, si yo te doy, es porque espero que me des algo igual o de mayor magnitud. SORPRESA!


El amor solo sucede, y si esperas encontrarlo en alguien más, estas muy equivocado.

Que error tan garrafal, el tener que esperar que alguien nos provea de lo que tanto anhelamos, la felicidad pura y permanente es algo inexistente. Ya que no siempre estamos felices, debemos ser conscientes de las tristezas de nuestra vida, nos enojamos, nos llenamos de ira, resentimiento, incluso desesperación, todas esas densas e inexplicables emociones están dentro de nosotros y también forman parte de nuestro ser, solo debemos abrazarlas de igual manera como abrazamos a la felicidad. Allí es donde encontramos al amor verdadero!

Tantas cosas que entregue en busca de tu felicidad, que al final termine perdiéndome, es triste que hoy, mirando en retrospectiva, me dé cuenta que todo lo que fui por ti, era solo una fachada, de alguien que tristemente solo quería no perderte.

Y mírame ahora, te fuiste y me quede completamente roto. Roto no porque te hayas ido, no, roto porque en el tiempo que compartimos experiencias juntos, debí haber cultivado en mi la felicidad, el amor. Ese amor que tanto buscaba afuera y que tanto espere recibir de ti.

Tal vez me amaste, a tu manera peculiar, tal vez me quisiste, o tal vez no. Lo importante es que ahora que me veo, me siento feliz de haberme dado cuenta que todo está dentro de mí.

La felicidad que trate de darte, es la felicidad que ahora me doy. Esos momentos que compartía junto a ti, ahora los comparto conmigo, y es fascinante el ver cuánto ha cambiado mi vida desde que encontré

AL AMOR DE MI VIDA,

YO.

fin.

¿Quien soy?

¿Alguna vez te has detenido a pensar quien eres en realidad?

A estas alturas de mi vida, es cuando más me he cuestionado quien soy, desde pequeño he tenido esa duda existencial, en la que no le conseguía el sentido a mi vida, y es que cuando somos pequeños, es cuando menos condicionamientos tenemos, es justo allí cuando la “inocencia” es la que nos impulsa a movernos, a descubrir esta vida.

Pero que pasa, llega un punto en nuestro explorar en la que nos ´perdemos y comenzamos a seguir los lineamientos y creencias de las personas que nos rodean, es allí cuando nuestros padres nos van condicionando para que seamos “buenos” hijos, “buenos” estudiantes, “buenas” personas, todo esto según un patrón de vida que otra persona ha tenido desde que se cree dueño de la mía.

Y es que cada vez que me corregían me sentía tan frustrado, me sentía tan impotente, porque en ese momento no podía hacer nada para cambiar el mundo, para cambiar mi mundo, y entonces caemos en la particularidad de seguir lo que los demás dicen.

Pasan los años y somos cada vez más complacientes, y nuestra mentalidad se va cerrando y cuando nos damos cuenta estamos dentro del rebaño, siguiendo las lineas que mueven a esta sociedad, conforme a lo que, para los demás es la manera de vivir.

Y que pasa con ese deseo de experimentar, con ese deseo de descubrir que es lo que vine yo a hacer a este plano terrenal. Esas ganas de descubrirlo y experimentarlo se pierde en el vacío de la inmensidad, y nos apabullamos con las típicas críticas constructivas, que solo nos llevan a perdernos mas y mas en los deseos ajenos, que en los propios.

Cuando nos preguntamos por nuestra razón de ser en este mundo, ya estamos estudiando una carrera que no nos gusta, o con un empleo que solo nos ayuda a “sobrevivir”, estamos en esa relación que no podemos dejar, solo porque tenemos más de 5 años juntos, y no puedo quedarme solo.

Pues a estas alturas es cuando me detengo y me pregunto quién soy. Y lo primero que nos viene a la mente es decir soy ingeniero, soy abogado, soy madre, soy hijo, soy deportista, y en realidad ¿eso es lo que nos define?

¿Una profesión? ¿una palabra logra definirnos por completo? O ¿hay algo más?, ah, sí claro que hay algo más, soy la cabeza de mi familia, y debo ser fuerte y luchar, para que no les falte nada.

Soy madre soltera y no puedo caerme porque sino, quien va a velar por mis hijos. Soy profesor y tengo que enseñar, soy… soy… soy…

Son tantas las palabras que nos definen que nos olvidamos de lo que en realidad importa. Cuando nos preguntamos quienes somos en realidad, nos vamos a la definición que los demás tienen sobre nosotros, eres muy bonita persona, eres un gran amigo, eres muy buen consejero, eres quien me ayuda cada vez que lo necesito. En realidad ¿eso me define como persona?

Siempre que buscaba saber quién soy, me iba a lo exterior, a lo que me rodea, y pues me olvidada de lo que tengo por dentro, porque por cobarde me olvide de sentirme, de experimentarme, de aventurarme a ver lo que tengo por dentro, es en este punto de la vida donde me pregunto si mi profesión me define, si me define el ser hijo, el ser hermano, el ser esa persona que fui ayer, y tener la “creencia” de que mañana seré “mejor” o “peor” que hoy.

Y qué tal si en vez de estar preguntándome quien soy, y a donde voy o de dónde vengo, ¿me centro más en solo ser? Qué pasa si me olvido de todas esas palabras que me definen y solo ¿me dejo sentir? ¿Qué pasa si en vez de cargar con mi pasado, me centro solo en el ahora? Porque estamos tan acostumbrados a buscarnos en los adjetivos que arrastramos desde nuestro pasado, que queremos que todo siga lineal, que todo se mantenga de la misma forma por siempre.

Sorpresa, la vida cambia a cada segundo y no es lineal, no es un patrón establecido que debes seguir como un manual.

En cada momento mí vida cambiaría su sentido, sigo experimentando la muerte de mí, y soy más yo, porque el sentido de mi vida, ahora que me lo pregunto a diario, lo veo con más claridad.

El sentido de la vida es eso,

¡vivir!

Como venga, como sea, donde sea, con quien sea. Olvídate de todas esas cosas que crees y que tienes programado que eres, y céntrate en vivir ahora, céntrate en solo ser, y si en ese vivir experimentas lo maravilloso que es conocerte en profundidad, pues, es allí donde te doy la bienvenida a este mundo, donde decidiste dejar de sobrevivir en el pasado, y vivir en el presente.

En ese presente que solo te abre las puertas a que te conozcas cada vez mas y que adentres en tu sentir sin miedo a lo que venga.

¿Quién soy?

Soy todo y no soy nada.

Simplemente soy.

Ahora que hablo de ti

Hoy hable de ti

No se como llegue hasta este punto en el que volvería a mencionarte entre mis palabras, tal vez sea esto de dejarme llevar por los sentimientos y las emociones, lo que me ha permitido recordarte y que mis memorias contigo salieran de mi boca, pensé que cuando lo hiciera me sentiría triste, nostálgico, molesto tal vez, y resulta que no.

Me sentí completamente tranquilo, porque en la complicada relación que manejábamos ambos, cada uno desde su mejor punto de vista, pude sentir ese amor que nos teníamos, cada quien ama de manera diferente.

Y eso lo he aprendido con solo dejarme llevar, mi memoria me falla últimamente ya que no puedo mantenerme en el pasado, no me hace bien ni es saludable para mí, solo en ciertas ocasiones logro tener cierta lucidez como para poder recordar esas cositas que solíamos compartir juntos.

Mi mente siempre trata de ocultar lo que siento, y siento ese nudo en la garganta, esa presión en el pecho cada vez que trato de no recordarte, he llegado a enfermarme por solo no querer dejarte ir.

Ha sido un camino difícil de aceptación, aceptación de que ya mi mente no controla mi cuerpo, sino que mi alma es la que se empeña en hacerme recordar todo eso que vivimos, sin ponerle un nombre, sin etiquetarlo, sin emitir juicio alguno, solo trae los recuerdos y allí me pierdo.

Cada vez que me relaciono con alguien, cercano o no, me veo reflejado, y es allí donde me doy cuenta de que tengo tantas cosas dentro de mí, que aún me cuesta aceptar y sanar. Entre ellas tú.

No es fácil el aceptar la derrota, no es fácil rendirse al sentir, porque me da un miedo del carajo cada vez que una de estas emociones se apodera de mí ser. He sido muy egoísta al pensar que solo podrías ser para mí, fui egoísta porque mientras te cortaba las alas, me las cortaba a mí también. La libertad que tanto buscaba, no estaba en dejarte ir, la libertad esta en permitirte ser como eres, y en dejarme ser como soy, sin necesidad de perdernos en el camino.

No es fácil dejarlas fluir, porque me aterra que después de que suelte la emoción, ya no te pueda recordar más. Me aterra que después de entregarme por completo al clamar de mi alma, un te encuentre en esa cajita de memorias que alguna vez me hicieron feliz.

Y es que ahora, mientras escribo esto, mi alma es la que me dice que me entregue por completo, porque no puedo quedarme siempre en el pasado.

Y cada vez que recuerdo mi pasado, me pierdo de las grandes cosas que tengo frente a mí, un  pájaro volar, una suave brisa en mi rostro, un niño reír. Cada vez que regreso a mi pasado me saco de mi presente y me olvido de vivir, solo por ese instante que alguna vez me hizo feliz.

No ha sido sencillo poder centrarme en mi presente, pero hoy, que hable de ti, pude darme cuenta de que ya no me atormenta lo que fue.

Hoy que tranquilamente pude decir tu nombre de nuevo, me di cuenta de que siento bonito, siento bonito porque lo viví y ya está.

Mi pasado no define quien soy, ni quien seré. Lo que soy ahora es desconocido para mí, y así quiero que se mantenga, no le pondré nombre alguno, porque si lo hago estaría regresando a mis memorias y volvería a mi pasado.

Se me ha hecho difícil el soltarte, y quien sabe, tal vez aun no lo haga del todo, se me ha hecho difícil, porque mi mente aún mantiene esas esperanzas de que regreses a mí, y es frustrante tan solo pensar que no será de esa manera, pero si de algo estoy consciente, es de que no me perderé de disfrutar mi ahora en mi nuevo hogar.

Este hogar es único e irrepetible, donde las personas que me rodean cambian constantemente y crecen junto a mí, un hogar no es un lugar, no, un hogar son las personas que te rodean y te hacen sentir vivo con cada locura que dicen, sus risas, sus problemas.

Y es que me encanta tener esta habilidad que permaneció tanto tiempo dormida, porque así puedo sentirme autentico y feliz conmigo y las personas que me rodean.

Fin.

Aceptación

⚠️ADVERTENCIA: SOLO PARA VALIENTES

Está publicación y las siguientes contienen contenido sensible, lease bajo su propio riesgo.

Porque siempre buscamos la aceptación de los demás? su aprobación?

Siempre nos vemos actuando de manera condicionada por la influencia que tenemos de los demás sobre nosotros, en particular lo que nuestros padres nos han enseñado inconscientemente.

Siempre que hacemos algo, actuamos, decimos y sentimos, está de cierta manera condicionado para obtener ese: ¡bien hecho hijo, así es como se hace!

Y pues resulta que la aceptación que proviene del exterior, es una completa mentira, siempre que buscamos la aceptación de los demás estamos rechazando nuestra energía, cada vez que nos relacionamos con alguien en cualquier entorno, nos transmite una vibración, y esa vibración nos hace actuar por impulsividad.

Pero que pasa, lo primero que hacemos es ir al pensamiento y racionalizar ese sentir antes de expresarlo, y

  • Es allí donde caemos en la estúpida idea de que debemos moderar lo que hacemos y expresamos para encajar en la sociedad.
  • Y es que en realidad, en el fondo buscamos la aceptación de papá y mamá.

Esa aceptación que buscamos de ellos es porque tenemos un profundo abandono en nuestra alma, un abandono que están impresos en nosotros desde que llega a este plano, el abandono del padre y de la madre. Y lo que pasa es que estas dos figuras nos imprimen una energía masculina y femenina tan fuerte, que buscamos acoplarnos a ellos solo para no sentir rechazo.

Es por esto que nos concentramos tanto en encajar en la sociedad, en ser “Buenas personas”, en “Tener moral”, y todas esas tonterías que nos condicionan más cada día.

Es por esto que siempre estamos en la constante búsqueda de un grupo social que nos acepte, y buscamos conocer personas que tenga la misma manera de pensar que nosotros.

Porque nos aterra coincidir con alguien, que piense diferente y sea completamente autentico.

Porque nos aterra dar con alguien que sea libre de esos estándares sociales y sea completamente expresivo consigo mismo.

Es que pensamos que la aceptación es amor, y allí es donde estamos equivocados, nos rechazamos a nosotros mismos, nos prohibirnos expresarnos como somos, solo por encajar y ser aceptados, y pues eso solo fractura tu alma y la deja completamente dividida.

Cuando sentimos rechazo salimos corriendo y buscamos apoyo con las personas más cercanas y comenzamos a hablar y hablar y a tratar de buscar la razón de nuestro escape con nuestro círculo social.

Claro, allí estas seguro y te sientes seguro, porque allí no te rechazan.

Pero ¿qué pasa cuando te sientes tan cansado de aparentar?

¿Que pasa cuando de verdad estas inconforme con lo que los demás están haciendo y diciendo?

Solo nos quedamos callados y asentimos para que no nos rechacen en el círculo.

Y cuando te das cuenta, eres un maniquí que camina, y anda por la vida con una cadena al cuello siendo llevado por los demás.

Y es por miedo a sentir el rechazo que nos quedamos como monigotes siendo manipulados por las personas que nos rodean.

¿Cuántas veces hemos acoplado nuestra manera de hablar y actuar, en el trabajo, en la familia, en la universidad, solo para agradar a los demás y ser aceptado?

-Rafael Guevara-

Ese es el rechazo que nos da miedo sentir, porque cuando eres auténtico, y se expresa de manera natural, se rompen los esquemas sociales y el ego deja de existir, allí es donde tocamos las emociones más profundas de nuestra alma, y es que cuando tocamos las emociones, estamos dejando en libertad a nuestra alma.

  • Allí comienza la experiencia de vida del dejar ser y experimentas una sensación de gratitud para contigo.
  • Es allí donde rompes esas ataduras que te han tenido condicionado por tantos años.
  • Claro en el momento en que no estás de acuerdo con tu círculo social, vas a ver un montón de rechazo, pero si te adentras en ese rechazo, lo sientes y sanas la emoción, verás que te convertirás en ti, te encontrarás a ti mismo y te valdrá madres lo que piensen y digan de ti.

Allí es cuando lograrás ser autentico y podrás seguir caminando por la vida sonriente y campante, porque te distinguirás de los demás, e irradiarás esa luz y magnetismo que tanto atrae a las almas que buscan la trascendencia.

Cuando quieras decir algo, solo exprésalo, sin importar el rechazo que venga de lo externo.

Vívelo y siéntelo, se tú mismo, se tú misma.

Al carajo lo que digan los demás, exprésate y se pleno.

Cuando lo hagas conectaras con personas en la misma vibración que tu.

Y te aceptarás tal cual eres.

Esperanza

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Porque después de tanto tiempo, aún sigo con la esperanza de que te volveré a ver?

Cada día que pasa, soy un poco más consciente de lo que sucede a mí alrededor, aunque tú no estés a mi lado, al mismo tiempo cada detalle que acontece, me trae olores a ti. Y es que eras una gran parte de mi vida, fuiste ese apoyo incondicional cada día cuando lo requería.

Eras esa palabrita de buenas noches en un día de agotador trabajo, en el cual solo esperaba llegar contigo, y sentirme entre tus tiernos brazos, en los cuales me sentía seguro y me reconfortaba, me hacía sentir invencible, y pues lo era cada vez que estaba junto a ti.

Han pasado meses desde la última vez que hablamos de verdad, desde esa conversación que tenía risas locas, y momentos de ternura en la que terminábamos en la cama, cumpliendo el sueño adolescente de tener a esa persona amada junto a mí.

Y es justamente por eso que cada día que pasa se me hace difícil el seguir sin ti, tengo esa mirada grabada en mi memoria, que coincide conmigo en cada persona que me encuentro; tienes ese olor que me lleva a esos gloriosos momentos en que la pasábamos genial, solos tu y yo.

Y es que cada vez que veo tu rosto, solo quiero estar a tu lado, abrazarte y nunca dejarte ir, porque eras y pues, no lo niego, aun eres súper importante para mí, esta demás decir, que de la misma manera en que me he sentido por estos últimos meses, tortuosos de no poder estar a tu lado, me he acercado más a ti, en la distancia, porque aunque estemos lejos el uno del otro, no puedo dejar de verte en cada detalle de mi vida.

Te has convertido en parte de mi alma y pues, no hay nada en este mundo que lo pueda cambiar. Pero es momento, ha llegado por fin el momento en que te deje en libertad, porque, a pesar del amor que siento por ti, sé que estoy mejor sin tí, me lo he demostrado.

Tal vez en lo mas profundo de mi ser, aun conservo esperanzas de que vuelvas a mi, de que vuelva a ser tu niño consentido, de que aunque sea por un momento, vuelva a sentir tus abrazos.

Y eso es lo que me frustra de la esperanza, me mantiene allí, esperando por algo que nunca pasara, lo quieras tu, o lo quiera yo, se que nunca pasara, porque ya ambos estamos en caminos diferentes, y por mas que queramos, no se unirán de nuevo.

Por eso ahora vivo sin esperanzas, porque me saca de vivir el presente, me hace desviar la mirada de lo que tengo frente a mi, esto que existe ahora y que es lo que siento.

La esperanza solo te mantiene

esperando

por un momento futuro, que no sabes si llegara.

Sé que ahora estas mejor, porque se te ve en el rostro, en tu presencia, y quiero que sepas que me alegro mucho, porque lograste encontrar la felicidad, a tu manera. Y pues, yo, quien te observa desde la distancia, he notado que esa libertad que te hacia falta para ser tú, es la libertad que yo ahora tengo y disfruto.

Es esa libertad que me permite andar solo por la calle y reírme de mis tonterías, es esa libertad que me deja ser y sentir lo que quiera en cada momento que pasa, es esa libertad que me sigue guiando en cada paso que doy. Es difícil reconocer que necesitaba tiempo para mí.

Me hacia falta un tiempo en el cual, yo pudiera ser yo,

Reírme a carcajadas con mis amigos,

Tomarme una copa de vino con mis hermanos,

Preparar una torta con mi madre,

Disfrutar de ese café por mi cuenta, en ese lujoso restaurant al que tanto quería que me llevaras.

Y es por eso que, después de tantos meses, me alegro mucho por ti.

Me alegro por ti, porque pudiste seguir sin mí a tu lado. Pero me alegro aún más por mí, porque a pesar del tiempo que vivimos juntos, que compartimos juntos, que reíamos y llorábamos juntos, ahora lo hago más frecuente conmigo mismo, y esa es la manera en que quiero vivir por el resto de mi vida.

Ahora me amo tal cual soy, sin esconder nada.

Es esa vida en que no me cohíbo de nada, me entrego por completo y amo por completo, porque a fin de cuentas, eso es lo único que me llevare al más allá.

Esos sentimientos expresados, esos momentos atesorados, esas risas y carcajadas, son las que me llevare cuando me vaya, y si hay algo que quiero que diga mi tumba, es que yo VIVÍ A PLENITUD mi vida. Y que no me arrepiento de nada de lo que haya hecho.

fin.

Vacíos

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Porque sigo con la estúpida idea de esperar por ti o algo de ti?

Tal vez sea ese impulso que una vez nos unió, y que me decía cada día, sigue dando, sigue entregándolo todo, ya verás que se dará cuenta de lo genial que eres y te devolverá con creces todo lo que has entregado.

Pues cada vez que me entregaba a ti, lo hacía por complacer ese impulso magnético que me halaba a estar cerca de ti, ese mismo impulso me decía que debía darlo todo para que fueras feliz junto a mí, para que nunca te fueras de mi lado, como si de una prisión se tratara, una prisión donde dulcemente te mantenía para que me dieras amor, cariño, placer, y de esa manera podría yo gozar aunque sea un poquito de lo que tanto anhelaba me dieras.

Así fue como poco a poco, seguí dándote más y más, cada vez era mayor la entrega y me absorbía en la dicha de llenar tus vacíos, vacíos que solo eran un relejo de mi ser, de mi alma.

Cada vez que me entregaba a ti, lo hacía con el inmenso deseo de que tú, llenaras mis vacíos, y pues al final, terminamos más vacíos que cuando comenzamos.

La manera en que me entregaba, era mi manera de decir cuan desesperado estaba por recibir amor,

Rafael GUevara

Cuan desesperado me encontraba por coincidir con alguien que pensara de la misma manera que yo, que me diera lo mismo que yo daba. Y así fue como cada vez seguía sumando a esa cuenta en la que al final, podría sacar todo lo que yo quisiera de ella, por el simple hecho de que yo te DI TODO DE MI.

Muchas veces llegue a pensar que era una tontería, y buscaba salir a la superficie de ese mar tan profundo en el que me encontraba, ese océano en el que depositaba todo mi ser, mi vacío ser.

Era una forma de estar a tu lado para no querer admitir que me encontraba solo, y que difícil fue aceptar que tú también te sentías de la misma manera, tan solo y vacío como yo. Nos juramos amor eterno, pero dime: ¿Qué es eterno en esta vida?.

Lo único que puede ser eterno el infinito presente, en el cual me encuentro ahora, escribiendo estas líneas, tal vez sea una manera de despejar la mente, o solo un impulso más por recordar lo bonito que fue estar a tu lado.

Tal vez aun mantenga la ilusión de que te des cuenta de lo genial que soy, y regreses a mí. Tal vez sea uno de esos deseos de cosas imposibles, que por más que le pidamos a las estrellas fugaces, nunca se cumplirá.

Ha sido un duro y penoso proceso darme cuenta de mi realidad, en el cual mis vacíos emocionales eran llenados por otros vacíos, y de esa manera fue que ambos terminamos rotos, en cuerpo y alma.

La dicha de admitir mis fracturas emocionales, me han permitido ver mis más oscuros deseos, esos que nunca llegue a contarte, por miedo a que te fueras, y pues, de esa manera me mantuve en completo anonimato, tenía miedo de demostrar quién era yo en realidad.

Lo cierto es que, después de tanto tiempo, el estar distanciado de ti, aunque intercambiemos un mensaje una que otra noche, he aprendido a mirar esas lagunas emocionales que trataba de llenar en los demás, fui complaciente, fui bueno, fui todo eso que la sociedad cataloga como una pareja perfecta, y la realidad es que no lo soy, soy una de esas almas tratando de encontrarse en este mundo terrenal, en el cual le tocan vivir experiencias humanas para aprender a sentir con el alma.

Con el paso del tiempo, desde la última vez que nos vimos, he aprendido a ser más yo, a ser más fiel a mis sentimientos, a no reprimir nada,

Si me tocara entrar una vez más al infierno que llevo por dentro, no dudaría un segundo en hacerlo, porque ahora estoy consciente de que ese infierno también es mi esencia, no hay luz sin oscuridad, y el perfecto balance de mi alma, me dice que todo estará bien.

Y al final siempre es así, todo se resuelve, si solo te entregas a sentir, cada vez es más intenso y profundo, el sentir de mi alma ya no es superficial, ahora voy más y más profundo, de manera que cada vez que me adentro en mí, algo nuevo surge, de forma purificadora, las emociones emergentes de mi alma, me gritan que ahora, después de todo el desierto que camine para encontrar una pequeña fracción de mi ser, me dice todo esta bien, con mis fracturas y mis enteros, ahora soy un alma capaz de amarse, y porque soy capaz de amarme, es que puedo amar con libertad a los demás.

El amor que siento por mí, es ese amor que me guía y me mueve por el mundo terrenal, donde no me hace falta ese cariño ajeno, donde ya no necesito que llenen mis vacíos, porque ya no tengo vacíos, ahora soy un ser completo, capaz de entregar todo sin condiciones ni restricciones, con la plena seguridad de que es lo que yo mismo me estoy dando. Así es como me di cuenta que mis vacíos están llenos de amor.

Fin.

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